En 49 Estados, solo es baloncesto ... pero esto es Indiana

Años de transición (2005 a 2010)

La temporada 2005/06 sería la primera en la que Reggie Miller no vestiría la camiseta de Indiana Pacers, el capitán se retiró tras un año lleno de problemas provocados por la famosa pelea en el "Palace de Auburn Hill". Esto marcó los años posteriores de la franquicia quien intentó realizar una limpieza de vestuario y cambiar la imagen de un equipo muy dañado de cara al público.

El inicio de la temporada estuvo marcada por el traspaso de Ron Artest, era algo inevitable, los Pacers intentaban quitarse a un jugador que estaba degenerando en una mala influencia dentro del vestuario. Al equipo llegaría Pedja Stojakovic, un jugador que había pasado toda su carrrea en Sacramento. Otra incoporación que daría alegrias en años venideros fue la de Danny Granger, en su temporada de novato dio muestras de poder convertirse en un líder dentro del vestuario y que más tarde así sería. El año estuvo marcado por las lesiones y Rick dispuso de 31 alineaciones iniciales distintas utilizando hasta 14 jugadores en ellas. De hecho, el equipo titular (Tinsley, Jackson, Artest, O'Neal y Foster) nunca dispuso minutos juntos. Pese todo ello el equipo alcanzaría las 41 victorias y se clasificaron para playoffs por noveno año consecutivo igualando el récord de San Antonio Spurs. La felicidad sería efímera pues se perdería en primera ronda frente a New Jersey Nets pese a que se lideró la serie por 2-1 pero los siguientes tres partidos fueron dominados por los de New Jersey.

Caminando por el desierto

El paso de Stojakovic por Indiana fue fugaz, a la siguiente temporada optaria por firmar con New Orleans mientras que los Pacers se hacían con un viejo conocido de la franquicia, Al Harrington. Además de Pedja, el equipo se desprendería de un jugador mítico como Austin Croshere que fue traspasado junto con Anthony Johnson. Esta temporada 2006/07 se conocería por el año en que nos deshacimos del gran núcleo del equipo, en un megatraspaso nos desharíamos de Stephen Jackson, Al Harrington, Sarunas Jasikevicius y Josh Powel para traernos a dos jugadores que fueron tanto amados como odiados por la afición, hablo de Mike Dunleavy y Troy Murphy, además de ellos llegaron Ike Diogu y Keith McCleod. No fue una temporada para el recuerdo, tan solo se llegarían a las 35 victorias y no se consiguió la clasificación para los playoffs, algo que no sucedia desde hacía 10 años, como consecuencia Rick Carlise abandonaría la franquicia después de 4 temporadas que significaron 328 partidos de los cuales 181 victorias y 147 derrotas, además de disputar 3 playoffs con un balance de 18 victorias y 17 derrotas.

Jim O'Brien se haría cargo del equipo en la temporada 2007/08 quien intento implantar un juego más vistoso en ataque pero se topó con el mismo problema que tuvo Carlise el año anterior, las lesiones. Jamal Tinsley y Jermaine O'Neal, dos jugadores del equipo titular, se perderían 43 y 40 partidos respectivamente haciendo imposible conseguir los playoffs por segundo año consecutivo y quedandose en las 36 victorias durante la temporada regular. El estilo de juego dio al equipo más soltura en ataque consiguiendo la marca anotadora más alta de los últimos 15 años con 104 puntos por partido pero el gran defecto era la defensa, un equipo muy flojo que permitió anotar más de 105 puntos por encuentro, de ahí el resultado final. Pero no todo fue negativo durante esa temporada, la explosión de Danny Granger como anotador dio esperanzas a la afición local. Danny terminó el año promediando 19.6 puntos, 6.1 rebotes y 2.1 asistencias demostrando poder convertirse en el líder del equipo. Tras la temporada tocó despedirse de un nuevo miembro del equipo, en esta ocasión no fue un jugador sino que se trataba de Donnie Walsh, presidente de operaciones, que llevaba en la franquicia desde 1986 y que se marchaba a New York para liderar el proyecto de los Knicks. Larry Bird sería quien le sustituyera en el cargo pese a que el ya formaba parte de la frnanquicia desde 2003.

El adiós a Jermaine O'Neal

En el curso 2008/09 con Larry al mando de las operaciones comenzó a poner las piedras del proyecto futuro. Su primera decisión fue la de enviar a un jugador icono de la franqucia como Jermaine O'Neal a Toronto, no fue el único traspaso ya que también realizó otro con Portland que haría llegar a Indiana a TJ Ford, Jarret Jack y dos novatos como Roy Hibbert y Brandon Rush. Con siete caras nuevas en el equipo el golpe más duro llegaría más tarde con la lesión de Mike Dunleavy, un jugador que había sido clave en el pasado año siendo junto con Danny Granger un arma ofensiva de mucho peligro. Pese a ello el equipo encontraría su ritmo y mostraría una gran imagen en la primera mitad de la temporada teniendo un récord de 26-25 y colocándose entre los mejores de la Conferencia Este. Finalmente no se conseguiría alcanzar los playoffs pues la temporada fue esquiva con el equipo. Indiana disputaría 21 encuentros decidios por menos de 3 puntos o menos, además de jugar 5 partidos con prórroga. Sin duda alguna fue un año duro pues se trabajo bien pero no se tuvo la recompensa esperada. Pese a no ser un buen año para el equipo si que lo fue a nivel individual para algunos jugadores, como para Danny Granger que llegó a la élite de la NBA consiguiendo ser All Star por primera vez en su carrera tras promediar 25.8 puntos por encuentro, la media más alta desde 1976 cuando Billy Knicks terminó con 26.6 puntos por noche. Danny Granger pasaría a la historia de la NBA por ser el primer jugador en mejorar en 5 puntos sus medias anotadoras durante tres temporadas consevutivas.

En la siguiente temporada continuaron los cambios en la plantilla de los Pacers, los más destacados fueron Danthay jones, Earl Watson y dos jugadores provenientes del draft, Tyler Hansbrough y AJ Price. La expectación tras la selección de Hansbrough fueron enormes, se trataba de toda una insitución del baloncesto universitario donde lo ganó casi todo con Carolina del Norte. Pero por desgracia se pudo disfrutar poco de Tyler durante el año, una infección en el oido que le provocaba mareos lo tuvieron fuera de juego durante casi toda la temporada. La temporada comenzó de manera sorprendente con cinco victorias consecutivas y algunas de calidad como las de Boston. Pero el equipo caería en barrena y antes del playoffs ya se vio que los playoffs tampoco se conseguirían este año pese a que de los últimos 16 encuentros se ganaron 11, una reacción que llegó demasiado tarde. La temporada se finalizó con 32 victorias y 50 derrotas que se convertía en el peor récord de la franquicia desde la temporada 1988/89. Todo no serían desgracias ya que este año sirvió para ver en jugadores como Roy Hibbert, AJ Price o Josh McRobert pilares del futuro que más tarde se harían realidad.

FUENTES:

Página Oficial de la NBA

Basketball Reference

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